Desde hace unos años la conciencia de una producción sostenible se ha convertido en un interesante tema de debate,como era de esperar, no ha tardado en instalarse dentro del canal y muchas empresas apuestan por un nuevo reto.

Sin embargo existe un punto álgido dentro del debate que reclama nuestra atención ¿es la sostenibilidad un factor diferencial en la decisión de compra? la respuesta tiene cierta complejidad.

En principio reconocemos que la utilización de recursos renovables que permitan una manufacturacion equilibrada utilizando las diferentes disciplinas y herramientas sostenibles es beneficioso para el medio ambiente , pero podemos llevarla a cabo sin comprometer la calidad del producto?¿es posible satisfacer las expectativas del cliente , y a la vez , no cometer errores que puedan perjudicar nuestros beneficios?. En este punto podemos recurrir a algunos de los ejemplos mas sonados de los últimos años, como cuando una conocida empresa norteamericana decidió en 2010 substituir una bolsa de patatas fritas por una versión biodegradable, que resulto ser mas  “ruidosa” que la tradicional,y provoco tantas quejas entre los usuarios que debió sustituirse rápidamente.

El estudio realizado a raíz de esta experiencia , ha servido para evolucionar en el campo de la  sostenibilidad y dotar a los empresarios de herramientas tecnologías hard-wad y software- que proporcionan soluciones para potenciar los aspectos esenciales de una fabricación sostenible que aumenta la eficacia de sus operarios y cuyos resultados sean altamente satisfactorios para sus clientes.

En síntesis,herramientas que proponen soluciones atractivas y posibles :reducción del consumo de agua,energía eléctrica y costes de ejecución de pedidos;aumento de la capacidad de producción y también una mejora en los resultados.

Entre los objetivos de la mejora de resultados se encuentra el desafió de mantener la calidad del producto.Para ello es imprescindible que el proceso de sostenibilidad se edifique sobre una base  de excelencia operativa que cuente de forma sistemática con todos los colaboradores de las diversas áreas de la empresa.Esto es fundamental para concretar una mejora del valor del producto y de la marca, que cierra el circulo productivo sostenible real.Llegados a este punto, es necesario valorar el grado de importancia que el usuario le adjudica al producto según haya sido manufacturado de manera sostenible o tradicional. Un importante porcentaje de estudios realizados sobre el tema arrojan una realidad interesante.En primer lugar , el cliente valora positiva mente un producto cuyas características de producción sean “ecofriendly”o cuidadosas con el medio ambiente y están dispuestos a pagar un precio elevado por el producto siempre y cuando la calidad sea superior a la de otro producto similar de fabricación tradicional.

Es evidente que existe una creciente presión por parte del mercado que obliga a las empresas a mantenerse competitivas y la tarea puede resultar muy ardua a la hora de tomar decisiones en este sentido, pero los datos son mas que significativos en cuanto a las preferencias del cliente.Se ha instalado en el imaginario colectivo que las ventajas ecológicas de una producción sostenible significan un rédito económico para las empresas , por lo tanto en un valor agregado beneficioso para todos……

Por lo tanto ,  a la luz de las investigaciones y estudios realizados , podemos dar respuesta a la pregunta que planteamos en este reportaje “SI” , la sostenibilidad es u factor diferencial en la decisión de compra pero, aun no es un factor determinante..